RESEÑA HISTÓRICA DE LA UEMBV

 

Marlene Castro Torres

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El grandioso desarrollo cultural de Loja y la Región Sur del Ecuador no puede explicarse sino es vinculándolo con la existencia de centros de enseñanza, desde tiempos de la colonia. A diferencia de lo que ocurría en casi todo el resto de la actual república del Ecuador, Loja tuvo el privilegio de ser una de las primeras ciudades que contó con escuela y colegio, gracias a la filantropía de varios lojanos; ya que si bien es cierto que los gobiernos no se  preocuparon por la educación pública, en cambio existieron ciudadanos beneméritos que aportaron sus patrimonios personales a la formación de los niños y jóvenes de este jirón de la patria.

En 1727, hace ya doscientos noventa años, los sacerdotes doctores Fausto de la Cueva y Francisco Rodríguez, hicieron una cuantiosa donación para que se fundara el Primer Colegio de Loja. Y, veinte y dos años más tarde, en 1749, don Miguel de Valdivieso y Fernández, incrementó el donativo con el propósito de que los jesuitas establecieran una Escuela anexa al Colegio.

Este es el antecedente histórico de la actual Unidad Educativa del Milenio Bernardo Valdivieso de Loja, que ha sido y es la columna vertebral de la cultura de Loja, la Región Sur del Ecuador y el País. El Colegio funcionó con normalidad durante cuarenta años, hasta que la corona española expulsó de América a los jesuitas, en el año de 1767. Pero esta interrupción causó la inmediata preocupación en el cabildo lojano y, particularmente, en el Regidor Dr. Bernardo Valdivieso González de la Heras, quien demandó el nombramiento de nuevos maestros y consiguió la restitución del Colegio de Loja.

Y en los últimos años de su vida vuelve la mirada a las necesidades de los habitantes de su tierra natal y atento a las vicisitudes que vivían el Colegio y la Escuela, el 22 de julio de 1805, otorgó un testamento en el que disponía que sus haciendas de La Hamaca, Almendral, Casanga, Yamana, Opoluca y muchas estancias urbanas de Loja fueran administradas de tal manera que, de sus productos, se destinaran las cantidades necesarias para dotar de maestros de Primeras Letras y Gramática, y para instituir la Escuela de Álgebra en el Colegio y la Escuela ya existentes.

Ante las dificultades para hacer efectivas las donaciones del filántropo Bernardo Valdivieso, para suerte de la niñez y la juventud lojanas, de esos tiempos y de la posteridad, el Libertador Simón Bolívar intervino para cortar, de una vez por todas, las ambiciones que pretendían arrebatar a la educación lojana los recursos para su existencia.

El Libertador Simón Bolívar en su visita que dispensó a la ciudad de Loja, luego de asegurada la independencia del Ecuador y del resto de países andinos, dictó el primer Reglamento del Colegio, el 19 de octubre de 1822 y encargó su ejecución a la Municipalidad, pero solo el 22 de octubre 1826 se pudo instalar el colegio, con el nombre de San Bernardo, en homenaje a su más reciente benefactor y ha venido funcionando de manera ininterrumpida hasta la actualidad. Su segundo Reglamento lo obtuvo en el gobierno del doctor Vicente Rocafuerte. Por decreto legislativo fechado el 5 de septiembre de 1902, durante el gobierno del general Eloy Alfaro, el colegio adoptó oficialmente el nombre de Bernardo Valdivieso “como justo homenaje a la memoria del ilustre benefactor.

En su proceso de desarrollo histórico y transformación, el Colegio Bernardo Valdivieso, a partir del Gobierno Federal de Loja, en 1859, instauró, en el nivel superior,  las cátedras de jurisprudencia, teología y medicina, que se constituyen en el germen de lo que luego de 1895, con el gobierno de Eloy Alfaro, sería la Junta Universitaria y, en 1943, la primera institución de educación superior de la Región Sur del País, la ínclita Universidad Nacional de Loja.

En la historia del último medio siglo del plantel es digno de señalarse la anexión del colegio Leones de Loja, en calidad de Sección Nocturna, el 11 de diciembre de 1964; la expedición del decreto por el cual la Asamblea Nacional Constituyente asigna al Colegio la categoría de experimental en el año de 1967; la expedición de acuerdos que lo reconocen como unidad educativa experimental, por parte de la Dirección Provincial de Educación, en 1996 y la Coordinación de Educación Zona 7, en el 2011.

Y desde el Año Lectivo 2015-2016, con una de las más modernas infraestructuras físicas del Ecuador, con el contingente de 175 docentes y con cerca de 5000 estudiantes, viene funcionando como Unidad Educativa del Milenio Bernardo Valdivieso, con tres secciones: matutina, vespertina y nocturna, en las que se ofertan los distintos niveles regidos por el Ministerio de Educación: Educación Inicial, Educación General Básica, Bachillerato General Unificado, Bachillerato Internacional y Bachillerato Acelerado.

Como frutos de lo que se ha cultivado en el Colegio Bernardo Valdivieso, en estos últimos 191 años ha contribuido a formar lo mejor de la intelectualidad lojana, en los distintos campos de las ciencias, las artes y las letras, como: Miguel Riofrío, Manuel Benigno Cueva Betancourt, Agustín Cueva Sáenz, Isidro Ayora Cueva, Pío y Clodoveo Jaramillo Alvarado, Manuel Benjamín y Clodoveo Carrión Mora, Manuel Agustín Aguirre, Pablo Palacio, Ángel Felicísimo Rojas, Alejandro Carrión Aguirre, Salvador Bustamante Celi, Segundo Cueva Celi, Edgar Augusto Palacios y tantos otros lojanos ilustres, cuya obra científica, artística o humana trasciende los linderos de Loja y el País. De esta misma fragua surgió la doctora Matilde Hidalgo de Procel, quien rompiendo los cánones patriarcales vigentes durante las primeras décadas del siglo xx, enarboló la bandera de lucha en pro de la conquista de los derechos femeninos.

Cuando ya nos aproximamos a celebrar el tercer siglo de fecunda vida institucional de nuestra querida Unidad Educativa, los distintos estamentos que la conformamos: autoridades, docentes, estudiantes y servidores administrativos tenemos la obligación de reconocer su señera presencia en el pasado, continuar fortaleciéndolo en el presente, y seguir siendo el semillero de la intelectualidad lojana, en los distintos campos del conocimiento.

Porque la Unidad Educativa del Milenio Bernardo Valdivieso de Loja es poseedora de una rica tradición histórica. ¡El patrón Bernardo Valdivieso! es una Institución Educativa con un luminoso futuro.

 

Loja, 20 de febrero de 2018

 

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